Thursday, November 18, 2010

No todos queremos a Orlando Bosch

Orlando Bosch Ávila
New York 18/11/2010 

El 12 de octubre pasado se efectuó en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS) de la Universidad de Miami el encuentro “Cuba: guerra de guerrillas”. El evento fue promocionado siete veces por El Nuevo Herald, el cual presentó al “Dr. Orlando Bosch Ávila como invitado especial”. Ramiro Gómez Barrueco, en emotiva nota introductoria, explicó que el Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, del cual es director, ha llegado a “este punto” porque “el ICCAS, Casa Bacardi, Jaime Suchliki (director del ICCAS) los han ayudado de una forma trascendental…” En el acto se les entregó una tarja a Orlando Bosch y a Francisco Talavera.

Orlando Bosch es un terrorista cuya obsesión ha sido la eliminación de todo aquel que haya entablado relaciones (comerciales, deportivas, culturales, diplomáticas) con el Gobierno o la sociedad cubana en la Isla. Fue convicto en Estados Unidos a 10 años de cárcel por disparar contra un barco civil (Polanica) anclado en Miami, de paso a La Habana. Fue director de los Comandos de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), desde donde se le acusa de orquestar el derribo del avión de Cubana 455, el asesinato del entonces ex canciller chileno Orlando Letelier, en contubernio con la DINA de Pinochet, y muchos otros actos terroristas.

Un grupo de académicos, indignados por el hecho de que una universidad prestase su logotipo y sus recintos para el patrocinio del homenaje a tal persona, suscribimos una carta de protesta que fue enviada el 27 de octubre a la presidenta de la Universidad de Miami, Donna E. Shalala. Igualmente se expidió a The Miami Herald, a El Nuevo Herald, así como a algunos blogs de Internet como Diario de Cuba. Todos esos medios se unieron en una conspiración de silencio y protección al bochorno.

Afortunadamente, la noticia tuvo eco inmediato en Progreso Semanal, Cubaencuentro y el periódico mexicano La Jornada. Y por supuesto, comenzaría a circular por los blogs y medios oficiales de Cuba, y por medio centenar de publicaciones del resto del mundo. Los medios de prensa de Miami no respondieron sino hasta varios días después. Ni que decir tiene que los espacios televisivos, tan ocupados como están en abuchear a Cándido Fabré, no se han dado por enterados de la carta.

Entre silencios, mentiras y medias verdades

Hasta el momento, Shalala tampoco lo ha hecho. Suchliki, en cambio, expresó el 29 de octubre al blog Café Fuerte: “Nosotros alquilamos la Casa Bacardí a varias organizaciones en Miami, entre ellas el instituto de Corzo (se refiere al Instituto de la Memoria Histórica, responsable por la organización del encuentro). Ya se lo hemos alquilado en otras ocasiones, y en la información que recibimos para ese evento no se anunciaba ningún homenaje. No estuvimos involucrados en ese acto. Yo ni siquiera estaba en Miami”.

Si el desconocimiento de Suchliki es real, entonces el director de Instituto ni está enterado de a quién abre las puertas del centro que dirige, ni lee la prensa local. Su desconocimiento no exonera, sino que agrava su falta de responsabilidad.

El 8 de noviembre, diez días después de que la carta había estado circulando, un artículo en The Miami Herald aborda tangencialmente el tema Bosch. Lo hace no sólo tarde, sino con la ambigüedad y timidez con que ese periódico ha tratado el caso de un terrorista convicto. El título del artículo de Jackie Bueno Sousa es revelador: Free world, unlike Cuba, shouldn't confuse the criminal and the political. Si se va a hablar de Orlando Bosch, debe ratificarse que nosotros, el mundo libre, a diferencia de Cuba, que criminaliza a sus disidentes, no debemos mezclar la política con el terrorismo. (“Cuba considers such actions as counterrevolutionary, by extension turning the perpetrators into political figures. It's not surprising, given the ease with which Cuba politicizes just about any action.”)

Se esperaría entonces que la periodista, que se ha adentrado en el pantanoso terreno de la politización de la criminalidad (en Cuba), se refiera a cómo la política de Miami ha transformado al Bosch terrorista en un Bosch militante. Se esperaría que dijera que fue el perdón presidencial del George H. W. Bush lo que anuló la deportación de Bosch, demandada por el Fiscal John Withley. Que indagara sobre el supuesto veredicto de “no culpabilidad”, uno de los tantos mantras que el sector extremista del exilio histórico ha repetido sin cuestionar. Termina diciendo que Bosch fue exonerado por la voladura del avión, y que algunos lo consideran un patriota disidente, y otros un terrorista. La protesta de los académicos es mencionada en una línea, y no se incluye el link a la carta.

En contraste, el artículo de Frances Robles del 11 de noviembre, Cuban militant's award raises concerns at UM, sí incluye un video del evento y el link a la carta de protesta. Sin embargo, aunque ofrece una versión objetiva de los hechos, su retórica coquetea en parte con ese estilo del “sí pero no” con que el Miami Herald se ha referido tradicionalmente a Orlando Bosch y a Posada Carriles, al llamarles “militants”, en lugar de “terrorists”. ¿Objetividad periodística? ¿No es acaso función irrecusable del periodismo indagar sobre la veracidad de los hechos, para a partir de ello, reportarlos? ¿No es un hecho (y no una opinión) que Bosch ha incitado y efectuado actos contra propiedades y víctimas civiles inocentes? ¿No es ese el concepto de lo que un terrorista es, independiente de la causa que quiera promover?

Ambos artículos mencionan que Bosch fue declarado “no culpable” (“acquitted”). Pero, ¿qué es lo que no se dice de este misterioso “acquittal” o no culpabilidad adjudicada a Bosch por las cortes venezolanas?

La misteriosa absolución del terror

Bosch fue apresado en Caracas en 1976 a raíz de la voladura del avión de Cubana, al ser delatado por los asesinos a sueldo contratados para sabotear el avión, Freddy Lugo y Hernán Ricardo. El primer veredicto de no culpable se debe al tecnicismo de que, el 25 de agosto de 1977 (un año después de los hechos), la jueza Delia Estava Moreno refirió el caso a un tribunal militar, bajo los cargos de “traición”, de los cuales fueron absueltos. Habría que preguntarse, ¿traición a qué? Para mayor injusticia, la corte militar de apelaciones concedió que el tribunal que los había juzgado (Bosch, Posada, Lugo y Ricardo), carecía de jurisdicción, ya que se trataba de un caso penal, y no militar. El tecnicismo de haber sido juzgados por una corte militar resultó en la anulación del caso. Se alegó también la poca fiabilidad de la traducción de los documentos que probaban la implicación de Bosch en el sabotaje.

Pero el silenciamiento de los crímenes de Bosch responde a una lógica mucho más torcida. Personalidades de alto rango político han intervenido como los deus ex machina de este terrorista, tal como es el caso de Ileana Ros-Lehtinen, quien a finales de los 80 desplegó la campaña “Free Orlando Bosch”, obteniéndose en efecto su liberación por el Gobierno venezolano. Debe recordarse que Otto Reich fue el embajador de Estados Unidos en Venezuela de 1986 a 1989, y que ya en 1985 Lincoln Díaz-Balart había apoyado la celebración de un “Día de Orlando Bosch”, sugerida por una comisión de la Ciudad de Miami. (En 2003 los Díaz-Balart también cabildearon por la liberación de Luis Posada Carriles ante el Gobierno panameño).

Después de su misteriosa “absolución”, Bosch entra ilegalmente a Estados Unidos el 18 de febrero de 1988 (las autoridades norteamericanas le habían denegado el visado), y es arrestado por oficiales de Inmigración el 17 de mayo del mismo año. Cumpliría en esa ocasión tres meses de condena por una violación de libertad condicional pendiente, en relación al atentado al Polanica.

Ante el pedido de asilo político de Bosch, el entonces director del INS (Inmigration and Naturalizaron Services) le entregó una nota de deportación, aduciendo en detalle su largo historial terrorista. (Los documentos adjuntos en la carta al final de este artículo, muestran la negativa del fiscal general asociado Joe D. Whitley a ofrecer asilo político a Bosch, a quien consideró, refiriéndose a su amplio rosario de sabotajes, una “amenaza a la seguridad nacional” [Exclusion of Proceedings]).

No obstante, un perdón presidencial le es otorgado en 1990, gracias a las gestiones de Ileana Ros-Lehtinen, con el apoyo de su manager de campaña Jeb Bush. Irónicamente, el fiscal general Dick Thornburgh, durante su magistratura bajo la propia Administración de George H. W. Bush, había calificado a Bosch de “unrepentant terrorist” (terrorista sin arrepentimiento), ordenando su deportación.
Nace así el mito del “luchador” Orlando Bosch. Entre perdones presidenciales, efemérides en su nombre, y campañas por su liberación. ¿Será por toda esta turbia fanfarria que los medios de prensa en Miami y Jaime Suchliki insisten en ignorar los documentos del FBI concernientes al derribo del avión de Barbados, la audiencia de deportación de Orlando Bosch y sus andanzas criminales? (http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB157/index.htm)

¿Será por eso que le otorgan al terrorista una placa en un centro de altos estudios? ¿Que instituyen un día en su nombre? ¿Que los periódicos de la ciudad por donde camina libremente le llaman “militante” o “luchador anticastrista”, (o “terrorista acusado”, si navegamos con suerte), pero casi nunca “terrorista convicto”, como las propias autoridades de Estados Unidos le han llamado?

Magos de la palabra

En cuanto a los malabares terminológicos, hay que decir que no son, después de todo, producción original de The Miami Herald y de El Nuevo Herald. La AP, por ejemplo, ha sido confrontada por el uso espurio de estos términos, en el contexto del Medio Oriente.

En el caso de la comunidad cubanoamericana, el daño es evidente. El resbaladizo juego de preferencias por términos más neutrales como “militante” o “luchador” anticastrista, adjudicados a Bosch y a Posada Carriles, han contribuido a la edulcoración de estos personajes nefastos del terror, a quienes aún puede vérseles en una manifestación de apoyo a las Damas de Blanco en la Pequeña Habana, clavel en mano.

Un artículo publicado recientemente por The Miami Herald muestra el uso específico de las palabras “terror” y “terrorista”, en relación con el caso de Francisco Chávez Abarca, salvadoreño acusado de poner las bombas en La Habana en 1997, comandado por Posada Carriles: http://www.miamiherald.com/2010/10/17/v-fullstory/1878396/mystery-man-in-terror-plots-points.html
Preguntemos a este periódico y al Nuevo Herald en qué basan su errática elección de estos términos (terrorista, terror, militancia, luchador) en uno u otro contexto: http://www.elnuevoherald.com/contactos/.

Un irónico título a un post de Cuban Colada del 15 de noviembre, (Everybody Loves Orlando Bosch) parafrasea y satiriza las palabras de Enrique Ruano (“todos te queremos”), al hacer entrega de la placa de homenaje a Bosch. Hubiera sido acaso preferible, como titular, la pregunta: Does everybody love Orlando Bosch?

*Nota
La extraña aparición y desaparición de un reportaje en El Nuevo Herald sobre el reciente homenaje a Orlando Bosch, hacen patente la falta de transparencia de este periódico. Se trata de la traducción al español del artículo de Frances Robles Cuban militant's award raises concerns at UM, traducción que circuló brevemente en la edición digital de El Nuevo Herald, para ser retirada una hora más tarde. Las líneas iniciales especifican que se le entregó una placa a un “veterano militante anticastrista del exilio cubano”. La traducción da señas de flagrantes tergiversaciones del original, como el traducir “lack of wisdom” y “lack of judgement” como “poca inteligencia” y “pobres opiniones” en el comentario del profesor Arturo López-Levy, sobre la falta de sabiduría y juicio de quienes rentaron el local. El artículo puede leerse a través de la opción “cache” en: http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:qlPDW04g7iIJ:www.elnuevoherald.com/2010/11/12/836966/premio-a-militante-anticastrista.html.


(También de difícil acceso es el artículo Cuban exile sparks controversy, publicado por la revista de la Universidad de Miami The Miami Hurricanes, donde se enfatiza la necesidad de distinguir entre militancia y terrorismo. La página ha estado bajo Attack Site Warning desde la publicación del artículo: http://www.themiamihurricane.com/2010/11/14/cuban-exile-sparks-controversy/).

Citas:
Referencias
With El Poder Cubano (Cuban Power) 1968-69:
  • Bomb sent in a suitcase to Havana, Cuba.
  • Bombs placed in various commercial establishments in the United States.
  • Bomb against Mexican consul in Miami.
  • Bomb placed at the residence of the British consul in Miami.
  • Bomb placed at a restaurant owned by Cuban emigrants in the United States.
  • Bomb placed (but did not explode) at the Chilean consulate in the United States.
  • Bomb placed at a pharmaceutical company in the United States.
  • Bomb placed at the Mexican consulate in the United States.
  • Bomb placed at the Spanish office of tourism in the United States.
  • Bomb against the British vessel “Greenwood” in the United States.
  • Bomb placed on board the Japanese ship “Aroka Maru” in the U.S.
  • Bomb placed at the tourist offices of Spain in the United States.
  • Bomb placed at the Mexican offices of tourism in the U.S.
  • Bomb explodes in the garage of the Mexican consul in the U.S.
  • Bomb placed at the Cuban consulate in Canada.
  • Bomb placed at the tourism office of Canada in the U.S.
  • Bomb explodes at the Japanese Office of Tourism in the United States.
  • Bomb explodes near the Cuban mission in the United Nations damaging the Yugoslavian mission.
  • Bomb placed on board the Japanese vessel “Michagesan Maru” in Mexico.
  • Bomb at the Office of Tourism of Mexico in the United States.
  • Bomb is discovered at an office of the French government in the United States.
  • Unexploded bomb is discovered at the Mexican consulate in the U.S.
  • Bomb is placed but left unused at the house of a Cuban dignitary in the United States.
  • Bomb placed in the French Office of Tourism in the U.S.
  • Bomb placed at the Shell Petroleum Company building in England.
  • Bomb at a Japanese travel agency in the United States.
  • Bomb placed at Mexican tourism offices in the United States.
  • Bomb against British consulate in the United States.
  • Bomb placed at a branch of a British bank in the U.S.
  • Bomb placed at the headquarters of the Communist Party in North America.
  • Bomb placed on board the Bahamian ship “Caribbean Venture” while at a U.S. port.
  • Bomb against Mexican representatives in the U.S.
  • Bomb at the residence of the Mexican consul in Miami.
  • Bomb placed on British vessel docket at Mexican port.
  • Bomb explodes on board Spanish ship “Satrustegui” in Puerto Rico.
  • Bazooka attack against Polish ship in the United States.
  • Bomb placed on board a Mexican airliner in the United States.
  • Bomb placed at the home of the Mexican consul in the United States.
  • Bomb at a Canadian travel agency.
  • Gas bomb at a theater where a Cuban actress was rehearsing.
  • Assassination attempts against the Cuban ambassador to the United Nations.
  • Bomb at the Mexican Department of Tourism in the United States.
  • Bomb placed the offices of Shell Oil of England in the U.S.
  • Bomb at the offices of Air France in the United States.
With Chilean fascist leaders, after meeting with Augusto Pinochet, 1974-75:
  • Assassination of the former commander of the Chilean Armed Forces, General Carlos Pratts, and his wife in Argentina.
  • The gunning down in Rome, Italy of Bernardo Leighton (Vice President of the Chilean Democratic Party in Exile) and his wife.
  • Orlando Bosch is arrested by the Costa Rican police on charges of plotting the assassination of the exiled Chilean leader Andres Pascal Allende in Costa Rica.
  • Assassination of a former Chilean minister Orlando Letelier and his assistant Ronni Moffit in Washington, D.C.
With terrorist group Accion Cuba 1974-75:
  • Bomb placed at the Cuban diplomatic mission in Canada.
  • Bomb at the Cuban diplomatic mission in Argentina.
  • Bomb at the Cuban mission in Peru.
  • Bomb placed at the Cuban embassy in Mexico.
  • Bomb placed at the Cuban embassy in Madrid, Spain.
  • Placed bomb against members of the Latin Press in Mexico, but never exploded.
  • Bomb placed at the Panamanian embassy in Caracas, Venezuela.
  • Bomb at the Venezuelan-Cuban Institute of Friendship in Venezuela.
  • Bomb at the hotel where Cuban delegation was staying.
  • Shots fired at the residence of a Cuban functionary.
  • Assassination attempt against the Cuban Ambassador Emilio Aragones in Argentina.
  • Bomb placed at Venezuelan tourism firm in Venezuela.
  • Bomb at the Cuban Embassy in Venezuela.
  • Bomb against Soviet commercial office in Mexico.
With Comandos de Organizaciones Revolucionarias Unidas 1976-77:
  • Bomb placed at Cuban mission in the United Nations.
  • Bomb at the Costa Rican-Cuban cultural center in Costa Rica.
  • Bomb at the Cuban mission in Spain.
  • Bomb at the luggage/freight department of the flight of Cubana Airlines in Kingston, Jamaica.
  • Bomb placed at the office of Cubana Airlines in Barbados.
  • Bomb placed at the offices of Air Panama in Colombia.
  • Kidnapping attempt of the Cuban consul in Merida, Mexico, killing D'Artagnan Diaz Diaz.
  • Kidnapping of two Cuban dignitaries in Argentina.
  • Bomb placed at the Embassy of Guyana in Trinidad and Tobago.
  • Bomb placed at the offices of Cubana airlines in Panama.
  • Sabotage in mid flight of a Cubana airlines flight, killing 73 passengers. (Arrested and imprisoned in Venezuela but continued directing terrorist activities toward Venezuela.)
  • Bomb placed at the Venezuelan consulate in Puerto Rico.
  • Bomb on board a Venezuelan airplane in Miami, United States.
  • Bomb placed at the office of the Venezuelan airline “Viasa” in the United States.
  • Bomb placed at the Venezuelan consulate in Puerto Rico.
  • Also from prison, Bosch directed activities against the interests of Mexico, 1978:
  • Bomb placed at the Mexican consulate in the United States.
  • Bomb placed on board the merchant vessel “Azteca” of Mexico at a Mexican port, resulting in 2 deaths and 7 injuries.
In conjunction with a group called Omega-7:
  • Bomb placed at the Cuban mission in the United Nations.
  • Bomb placed in front of Madison Square Garden where Cuban boxers were scheduled to fight.
  • Bomb placed at the offices of the tourist firm “Girasol” of the Puerto Rican Socialist Party.
  • Bomb placed at the offices of the tourist firm “Antillana” in Puerto Rico.
  • Bomb placed at the offices of the firm “Record Public Service” owned by a Cuban emigrant in Puerto Rico.
  • Bomb at the newspaper “La Prensa” in the United States.
  • Bomb threat against TWA airlines against flying into Cuba.
  • Bomb placed at the local offices of the travel agency “Varadero” in Puerto Rico.
  • Bomb at the Cuban mission in the United Nations.
  • Bomb placed at Lincoln Center in the United States where Cuban artists were scheduled to perform.
  • Bomb placed at the local offices of TWA airlines at J.F.K. Airport in the United States.
  • Bomb placed at the firm Weehawken, New Jersey, presided by Eulalio J. Negrin, member of the Committee of 75 (Comité de los 75).
  • Assassination of Carlos Muñíz Varela, member of the Brigade “Antonio Maceo” and director of “Varadero Travel” in Puerto Rico.
  • Assassination of Eulalio Negrin —a member of the Cuban community in the exterior and participant in talks and negotiations with the Cuban government— in New Jersey.
  • Assassination of the Cuban diplomat in the United Nations Félix García Rodríguez.
Publicado originalmente en: http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/no-todos-queremos-a-orlando-bosch-249127

Sunday, November 14, 2010

Cuban exile sparks controversy



Framegrab from YouTube video

Controversy was sparked at the University of Miami among alumni and professors after Cuban exile Orlando Bosch, 84, was presented with an award Oct. 12.

Bosch was presented with a plaque at an event that marked the 50 years of guerilla warfare and armed struggle in Cuba. The event took place at one of UM’s Institute for Cuban and Cuban American Studies’ (ICCAS) cultural centers, Casa Bacardi, which is located on campus, behind fraternity row. It was sponsored by El Instituto de la Memoria Historica Cubana Contra el Totalitarismo (the Institute of Cuban Historic Memory against Totalitarianism) which presented Bosch with the award because of his militant, anti-Castro efforts.

The special ceremony was controversial because while some celebrate his anti-Castro efforts, others call him a terrorist.

Less than a month after the event, many activists in the Cuban-American community who also have direct ties to the University of Miami, wrote a letter of protest to President Donna E. Shalala, claiming that a terrorist should not be given homage.

Seventy professors and alumni signed the letter, in which they “express their deepest indignation in respect to the event that took place Oct. 12 in the Institute for Cuban and Cuban American Studies (ICCAS).”

According to their letter, the protestors believe that by awarding Bosch a plaque, the University paid homage to a convicted terrorist. Ultimately, the academics demanded further investigation, and provided the university with arguments as to why they believe Bosch was far from eligible to receive the award.

Bosch is a controversial figure because he was found guilty in 1972 of an attack made in 1968 on a Polish freighter that was docked in Miami. In 1976, he was convicted of sabotaging a plane in Cuba that ultimately killed all 73 persons on board. He then served 10 years in a Venezuelan jail.

“I expect the university takes distance from that homage,  offers an official apology to the academic community and the community of Miami  and becomes more aware of the people they invite to their premises,” said Dr. Maria Isabel Alfonso, who started the protest against Bosch’s award.

Alfonso is very adamant about the fact that she considers Bosch to be a terrorist, not a militant.

Some, however, believe that Bosch deserved the award, because although he may or may not have been guilty of the terrorist acts, he did contribute to the anti-Castro cause.

“I think he should have received it. He’s been an anti-communist all his life. He was a doctor and an anti-communist like all men that came to the U.S. from that era,” said Cuban-American Antonio C. Diaz, who graduated from UM in 1969. “They have never proven that he was or was not involved with the terror act.”

Although Shalala has not yet responded to the letter, UM’s Center for Latin American Studies has already issued its own statement.

According to The Miami Herald, the center “had absolutely nothing to do with this event and firmly opposes holding such events and any other activity glorifying, condoning, or praising inhumane acts or violations of human rights.”


To read the letter that was sent to Shalala visit: todoscontraelterrorismo.blogspot.com
Stephanie Parra may be contacted at sparra@themiamihurricane.com.

 Originally published by: http://www.themiamihurricane.com/2010/11/14/cuban-exile-sparks-controversy/

Wednesday, October 27, 2010

Open Letter to Donna E. Shalala (Subj: A terrorist at University of Miami premises)


Honorable Donna E. Shalala,
President
University of Miami

October 25, 2010

Dear President Shalala,

We, U.S. academics and University of Miami alumni, are writing to you to convey our outrage at an event held on October12th of 2010 at the Institute for Cuban and Cuban-American Studies (ICAAS) of the University of Miami. This event included an homage to convicted terrorist Orlando Bosch.

Orlando Bosch has been arrested, tried and convicted for innumerable terrorist acts in Venezuela, the United States and other countries. In 1968, he was sentenced to 10 years in prison for firing a bazooka against a Polish ship anchored in Miami. He served 10 years in jail in Venezuela for bombing a Cuban airplane and killing 73 people on board on October 6 of 1976. U.S. Attorney General Dick Thornburgh referred to him as an “unrepentant terrorist”, while Acting Associate Attorney General Joe D. Whitley considered him a “threat to National Security”, both under George H. W. Bush administration (Exclusion Proceeding for Orlando Bosch Avila; see attached documentation).

CIA and FBI recently declassified documents (accessible online) offer solid proof for the Attorneys’ points. For example, a 1979 document reported Bosch’s view on the plane bombing when he said: “At times you cannot avoid hurting innocent people" [Appendix to Hearings]). An October 14, 1976 FBI cable reports Luis Posada Carriles (Bosch’s partner in crime) saying that “Orlando knew all the details” of the soon-to-be hit plane (Intelligence Information Cable).

We urge you to launch an inquiry into the homage paid to this man, to which the University of Miami lent its name and its banner, thereby becoming a sponsor. The University of Miami, as an institution of higher learning, has an educational mission and a social responsibility. Certainly, promoting a terrorist as a community role model goes against everything that academia stands for.

Thank you for your attention to this matter.

PS: The signatories of this letter do not necessarily share similar opinions on the political system in Cuba, the United States policy of embargo or other U.S.-Cuba related issues. However, we all agree on the fact that terrorism should be condemned, regardless the ideologies or politics that motivate it.

1. María Isabel Alfonso, PhD. Assistant Professor of Spanish. St. Joseph’s College, New York. (University of Miami Alumnus).
2. Noam Chomsky, Institute Professor, Retired. MIT.
3. Luis Duno-Gottberg, PhD. Associate Professor of Caribbean and Film Studies, Duncan College Master, Texas.
4. John Walton Cotman, PhD. Associate Professor of Political Science. Howard University, Washington.
5. David Carlson, PhD. Assistant Professor of Latin American History. The University of Texas-Pan American, Texas.
6. Rick Miller, PhD. Associate Professor of Art. St. Joseph’s College, New York.
7. Lisa Glidden, PhD. Assistant Professor of Comparative Politics, Latin American Studies. SUNY College at Oswego, New York.
8. Iraida H. Lopez, Ph.D. Professor of Spanish. Ramapo College of New Jersey, New Jersey.
9. Arturo Lopez-Levy, Lecturer. PhD Candidate. Josef Korbel School of International Studies. University of Denver, Colorado.
10. Kenneth E. Bauzon, Ph.D. Professor of Political Science. St. Joseph’s College, New York.
11. Emilio Bejel, Distinguished Professor of Latin American Studies. University of California at Davis, California.
12. Miren Uriarte, PhD. Professor of Human Services. University of Massachusetts Boston.
13. David L. Strug, PhD. Professor of Social Work. Yeshiva University, New York.
14. Dionisio Márquez Arreaza, Professor. Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. (University of Miami Alumnus).
15. Judith A. Weiss. Research Professor and Professor Emerita. Mount Allison University, Canada.
16. Liliam Dominguez, PhD Candidate. Barry University, Florida. (University of Miami Alumnus).
17. Mirella Landriscina, PhD. Professor of Sociology. St. Joseph’s College, New York.
18. Douglas Friedman, PhD. Associate Professor of Political Science. College of Charleston, South Carolina.
19. Samuel Farber. Professor Emeritus, Political Science. Brooklyn College of CUNY, New York.
20. Dick Cluster, Associate Director. University Honors Program. University of Massachusetts at Boston.
21. Fernando Coronil. Presidential Professor. Graduate Center. CUNY, NY.
22. Zoya Kocur, PhD Candidate. Middlesex University. London. NYU, New York, NY.
23. William Van Norman, Jr. PhD. Assistant Professor of Latin American History. James Madison University, Virginia.
24. Alejandro de la Fuente, PhD. UCIS Research Professor. University of Pittsburgh, Pennsylvania.
25. Antoinette Hertel, Ph.D. Associate Professor of Spanish. St. Joseph's College, New York.
26. Susan Eckstein, PhD. Professor of Sociology and International Relations. Boston University, Massachusetts.
27. Tania Triana, PhD. Assistant Professor of Spanish, University of Oregon.
28. Ana M. López, PhD. Associate Provost for Faculty Affairs. Tulane University, Louisiana.
29. Eduardo González, PhD. Professor. Director of the Spanish and Latin American Subdivision. The Johns Hopkins University, Baltimore, Maryland.
30. Trevor H. Whitbread. M.A. Spanish Candidate. University of Oregon.
31. Francisco A. Scarano, Ph.D. Professor of History. University of Wisconsin-Madison, Wisconsin.
32. Antonio Lauria-Perricelli, PhD. Adjunct Professor. Gallatin School, New York University, New York.
33. Enrique Sacerio-Gari, PhD. Dorothy Nepper Marshall Professor of Hispanic and Hispanic-American Studies. Bryn Mawr College, Pennsylvania.
34. Antonia Darder, PhD. Distinguished Professor of Education. University of Illinois Urbana Champaign, Illinois.
35. Edwin Murillo, Ph.D. Assistant Professor of Spanish. Penn State University-Berks, Pennsylvania. (University of Miami Alumnus).
36. Beatriz Calvo Peña. PhD. Researcher. University Carlos III, Madrid. (University of Miami Alumnus).
37. Julie Skurski, Ph.D. Distinguished Lecturer of Anthropology. CUNY Graduate Center. New York.
38. Leslie S. Offutt, PhD. Associate Professor and Chair, Department of History. Vassar College, New York.
39. David J. Vázquez, PhD. Assistant Professor of English. University of Oregon, Oregon.
40. Ricardo Pérez, Ph.D. Associate Professor of Anthropology. Eastern Connecticut State University, Connecticut.
41. Milton Sanchez-Parodi, MD. Assistant Clinical Professor of Family Medicine. Northeastern Ohio Universities College of Medicine, Ohio.
42. Carollee Bengelsdorf. Professor of Politics. Hampshire College, Massachusetts.
43. Thomas Petriano, Ph.D. Professor of Religious Studies. St. Joseph’s College, New York.
44. Cecilia Enjuto Rangel, PhD. Assistant Professor of Spanish. Romance Languages Department. University of Oregon, Oregon.
45. Sayres Rudy. Professor. Hampshire College, Massachusetts.
46. Ginetta E.B. Candelario. Associate Professor of Sociology and Latin American & Latina/o Studies. Smith College, Massachusetts.
47. Charles Hatfield, Ph.D. Assistant Professor of Latin American Literature. The University of Texas at Dallas, Texas.
48. Colleen Lundy PhD, Professor. School of Social Work. Carleton University, Ontario, Canada.
49. Dr. Max Azicri, Ph.D., Ll.D. Professor of Political Science. Edinboro University of Pennsylvania, Pennsylvania.
50. Steven Daiber, MFA. Book Artist-Publisher, Red Trillium Press.
51. Christina E. Civantos, PhD. Associate Professor. University of Miami, Florida.
52. Evelyn P. Jennings. Associate Professor and Margaret Vilas Chair of Latin American History. St. Lawrence University, New York.
53. Flavio Risech. Associate Professor of Law and Ethnic Studies. School of Critical Social Inquiry. Hampshire College, Massachusetts.
54. Delvis Fernández Levy, PhD. University of Miami Alumnus (MS 1963). President of Cuban American Alliance Education Fund, Inc. California.
55. Maria Teresa Velez, PhD. Psychologist. Associate Dean Graduate College. University of Arizona, Arizona.
56. María del C. García Padilla, EdD. Professor of Philosophical Foundations of Education, Faculty of Education. University of Puerto Rico, Río Piedras, Puerto Rico.
57. Myra Mendible, PhD. Professor, Language and Literature Department. Florida Gulf Coast University, Florida.
58. Ricardo Otheguy, Ph.D. Professor. Graduate Center. City University of New York, New York.
59. Dr. Kenya C. Dworkin y Méndez. Associate Professor of Hispanic Studies. Carnegie Mellon University, Pennsylvania.
60. Rubén G. Rumbaut, Professor of Sociology, University of California, California.
61. Constance R. Sutton. Professor Emerita, Anthropology. New York University, New York, U.S.A.
62. Dr. David Douglas. School of Cinema, Concordia University. Montreal, Canada. Regular Visiting Professor, Escuela Internacional de Cine y Televisión, Cuba.
63. Eduardo A. Araujo-Pradere, PhD. Senior Space Scientist. University of Colorado.
64. Eliana Rivero, PhD. Professor, Spanish and Portuguese. College of Humanities and Center for Latin American Studies, The University of Arizona, Arizona.
65. Jacqueline Loss, PhD. Associate Professor. University of Connecticut, Connecticut.
66. Sheryl L. Lutjens, Ph.D. Professor of Women's Studies. California State University San Marcos, California.
67. Chris Tilly, PhD. Professor of Urban Planning. UCLA, California.
68. Yolanda Prieto. Ramapo College of New Jersey, New Jersey.
69. Carlos Morales-Mateluna, MD. University of Miami Alumnus.
70. Alan A. Aja, Ph.D. Assistant Professor & Deputy Chair. Department of Puerto Rican & Latino Studies. Brooklyn College-City University of New York.
71. Iris Zavala-Martinez, PHD, MS. Distinguished Lecturer Center for Puerto Rican Studies, Hunter College, New York.

*Some Canadian-based scholars made explicit their interest in being included among the signatories; thus, their signatures were also added to the letter.

Documents in the order they were cited:

* Exclusion of Proceeding for Orlando Bosch Avila. U.S. Department of Justice. Office of the Associate Attorney General Joe D. Whitley, 1989. FILE: A28 851 622. A11 861 810.
*Appendix to Hearings Before the Select Committee on Assassinations of the U.S. House of Representatives, Ninety-fifth Congress. Second Session, Volume X: Anti-Castro activities and organizations. March 1979: (89-93)

Inteligence Information Cable. National Security Archives. Cuba Project. http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB157/19761014.pdf (Declassified Documentation)
---------
*National Security Archives on Orlando Bosch. http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB157/index.htm

*Footage on Cubana de Aviacion Sabotage http://www.youtube.com/watch?v=rpFj9SXDa8E&feature=related

*Bosch list of terrorist acts. http://everything2.com/title/Orlando+Bosch
*Photographs and videos of the event

"The terrorist among us." http://www.huffingtonpost.com/sarah-stephens/the-terrorists-among-us_b_67409.html

*CIA and FBI Declassified Documents on Cuba: National Security Archive. Cuba Project

Originally published in: http://todoscontraelterrorismo.blogspot.com/

Carta Abierta a Donna E. Shalala (Asunto: terrorista en predios universitarios)


Honorable Donna E. Shalala
Presidenta
Universidad de Miami

Octubre 27, 2010

Estimada Presidenta Shalala:

Nosotros, académicos de Estados Unidos y ex-alumnos de la Universidad de Miami, le expresamos nuestra más profunda indignación con respecto al evento que tuvo lugar el 12 de octubre del 2010, en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos (ICCAS) de la Universidad de Miami. En este acto se rindió homenaje al terrorista convicto Orlando Bosch.

Orlando Bosch ha sido arrestado, enjuiciado y sentenciado por innumerables actos terroristas en Venezuela, Estados Unidos y otros países. En 1968, fue condenado a 10 años de privación de libertad por el atentado a un buque polaco que se encontraba anclado en uno de los muelles de Miami. Posteriormente, cumplió diez años de cárcel en Venezuela por el derribo de un avión cubano el 6 de octubre de 1976, sabotaje en el que perdieron la vida las 73 personas a bordo. El Fiscal General de Estados Unidos Dick Thornburgh lo calificó como “terrorista sin arrepentimiento” (“unrepentant terrorist”), y el Fiscal General Asociado Joe D. Whitley se refirió a él como una “amenaza a la Seguridad Nacional” (“a threat to National Security”) (Exclusion Proceeding for Orlando Busch Ávila; ver documentación adjunta). Ambos Fiscales se desempeñaron en sus funciones de leguleyos durante la Administración de George H. W. Bush.

Documentos de la CIA y del FBI recientemente desclasificados (disponibles en Internet), son prueba fehaciente de la validez de las aseveraciones de estos Fiscales. Por ejemplo, un informe de 1979 reportó la opinión de Bosch sobre la voladura del avión de Cubana, con respecto a lo cual expresó: “Hay momentos en que no se puede evitar hacer daño a gente inocente” (Appendix to Hearings). Por otra parte, un cable del FBI con fecha del 14 de octubre de 1976 refleja las palabras de Luis Posada Carriles —“compañero de lucha” de Bosch—, quien dijo que “Orlando sabía todos los detalles” del avión que iba a ser derribado (Intelligence Information Cable).

Solicitamos que se inicie con la mayor premura una investigación acerca de este homenaje, en el cual figuró como telón de fondo el logotipo de la Universidad de Miami. Como institución de altos estudios que es, la Universidad de Miami tiene una misión educativa, y a la vez, una insoslayable función de responsabilidad social. Rendir honores a un terrorista, presentándolo como modelo para una comunidad, atenta contra los principios básicos de la academia.

Gracias por su interés.
  1. María Isabel Alfonso, PhD. Assistant Professor of Spanish. St. Joseph’s College, New York. (University of Miami Alumnus).
  2. Noam Chomsky, Institute Professor, Retired. MIT, Massachussets.
  3. Luis Duno-Gottberg, PhD. Associate Professor of Caribbean and Film Studies, Duncan College Master, Texas.
  4. John Walton Cotman, PhD. Associate Professor of Political Science. Howard University, Washington.
  5. David Carlson, PhD. Assistant Professor of Latin American History. The University of Texas-Pan American, Texas.
  6. Rick Miller, PhD. Associate Professor of Art. St. Joseph’s College, New York.
  7. Lisa Glidden, PhD. Assistant Professor of Comparative Politics, Latin American Studies. SUNY College at Oswego, New York.
  8. Iraida H. Lopez, PhD. Professor of Spanish. Ramapo College of New Jersey, New Jersey.
  9. Arturo Lopez-Levy, Lecturer, PhD Candidate. Josef Korbel School of International Studies. University of Denver, Colorado.
  10. Kenneth E. Bauzon, PhD. Professor of Political Science. St. Joseph’s College, New York.
  11. Emilio Bejel, Distinguished Professor of Latin American Studies. University of California at Davis, California.
  12. Miren Uriarte, PhD. Professor of Human Services. University of Massachusetts, Boston.
  13. David L. Strug, PhD. Professor of Social Work. Yeshiva University, New York.
  14. Dionisio Márquez Arreaza, Professor. Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela (University of Miami Alumnus).
  15. Judith A. Weiss, Research Professor and Professor Emerita. Mount Allison University, Canada.
  16. Liliam Dominguez, PhD Candidate. Barry University, Florida. (University of Miami Alumnus).
  17. Mirella Landriscina, PhD. Professor of Sociology. St. Joseph’s College, New York.
  18. Douglas Friedman, PhD. Associate Professor of Political Science. College of Charleston, South Carolina.
  19. Samuel Farber, Professor Emeritus, Political Science. Brooklyn College of CUNY, New York.
  20. Dick Cluster, Associate Director. University Honors Program. University of Massachusetts, Boston.
  21. Fernando Coronil, Presidential Professor. Graduate Center. CUNY, New York.
  22. Zoya Kocur, PhD Candidate. Middlesex University. London. NYU, New York.
  23. William Van Norman, Jr. PhD. Assistant Professor of Latin American History. James Madison University, Virginia.
  24. Alejandro de la Fuente, PhD. UCIS Research Professor. University of Pittsburgh, Pennsylvania.
  25. Antoinette Hertel, PhD. Associate Professor of Spanish. St. Joseph's College, New York.
  26. Susan Eckstein, PhD. Professor of Sociology and International Relations. Boston University, Massachusetts.
  27. Tania Triana, PhD. Assistant Professor of Spanish, University of Oregon.
  28. Ana M. López, PhD. Associate Provost for Faculty Affairs. Tulane University, Louisiana.
  29. Eduardo González, PhD. Professor. Director of the Spanish and Latin American Subdivision. The Johns Hopkins University, Baltimore, Maryland.
  30. Trevor H. Whitbread, MA Spanish Candidate. University of Oregon.
  31. Francisco A. Scarano, PhD. Professor of History. University of Wisconsin-Madison, Wisconsin.
  32. Antonio Lauria-Perricelli, PhD. Adjunct Professor. Gallatin School, New York University, New York.
  33. Enrique Sacerio-Gari, PhD. Dorothy Nepper Marshall Professor of Hispanic and Hispanic-American Studies. Bryn Mawr College, Pennsylvania.
  34. Antonia Darder, PhD. Distinguished Professor of Education. University of Illinois Urbana Champaign, Illinois.
  35. Edwin Murillo, PhD. Assistant Professor of Spanish. Penn State University-Berks, Pensylvannia (University of Miami Alumnus).
  36. Beatriz Calvo Peña, PhD. Researcher. University Carlos III, Madrid. (University of Miami Alumni).
  37. Julie Skurski, PhD. Distinguished Lecturer of Anthropology. CUNY Graduate Center. New York.
  38. Leslie S. Offutt, PhD. Associate Professor and Chair, Department of History. Vassar College, New York.
  39. David J. Vázquez, PhD. Assistant Professor of English. University of Oregon, Oregon.
  40. Ricardo Pérez, PhD. Associate Professor of Anthropology. Eastern Connecticut State University, Connecticut.
  41. Milton Sanchez-Parodi, MD. Assistant Clinical Professor of Family Medicine. Northeastern Ohio Universities College of Medicine, Ohio.
  42. Carollee Bengelsdorf, Professor of Politics. Hampshire College, Massachusetts.
  43. Thomas Petriano, PhD. Professor of Religious Studies. St. Joseph’s College, New York.
  44. Cecilia Enjuto Rangel, PhD. Assistant Professor of Spanish. Romance Languages Department. University of Oregon, Oregon.
  45. Sayres Rudy, Professor. Hampshire College, Massachusetts.
  46. Ginetta E. B. Candelario, Associate Professor of Sociology and Latin American & Latina/o Studies. Smith College, Massachusetts.
  47. Charles Hatfield, PhD. Assistant Professor of Latin American Literature. The University of Texas at Dallas, Texas.
  48. Colleen Lundy, PhD. Professor. School of Social Work. Carleton University, Ontario, Canada.
  49. Dr. Max Azicri, PhD. LlD Professor of Political Science. Edinboro University of Pennsylvania, Pennsylvania.
  50. Steven Daiber, MFA. Book Artist-Publisher, Red Trillium Press, Massachussets.
  51. Christina E. Civantos, PhD. Associate Professor. University of Miami, Florida.
  52. Evelyn P. Jennings, Associate Professor and Margaret Vilas Chair of Latin American History. St. Lawrence University, New York.
  53. Flavio Risech, Associate Professor of Law and Ethnic Studies. School of Critical Social Inquiry. Hampshire College, Massachussets.
  54. Delvis Fernández Levy, PhD. University of Miami Alumnus (MS 1963). President of Cuban American Alliance Education Fund, Inc., California.
  55. Maria Teresa Velez, PhD. Psychologist. Associate Dean Graduate College. University of Arizona, Arizona.
  56. María del C. García Padilla, EdD. Professor of Philosophical Foundations of Education, Faculty of Education. University of Puerto Rico, Río Piedras, Puerto Rico.
  57. Myra Mendible, PhD. Professor, Language and Literature Department. Florida Gulf Coast University, Florida.
  58. Ricardo Otheguy, PhD. Professor. Graduate Center. City University of New York, New York.
  59. Dr. Kenya C. Dworkin y Méndez, Associate Professor of Hispanic Studies. Carnegie Mellon University. Pittsburgh, Pennsylvania.
  60. Rubén G. Rumbaut, Professor of Sociology, University of California, California.
  61. Constance R. Sutton, Professor Emerita, Anthropology. New York University, New York.
  62. Dr. David Douglas, School of Cinema, Concordia University. Montreal, Canada. Regular Visiting Professor, Esuela Internacional de Cine y Televisión, Cuba.
  63. Eduardo A. Araujo-Pradere, PhD. Senior Space Scientist. University of Colorado.
  64. Eliana Rivero, PhD. Professor, Spanish and Portuguese. College of Humanities and Center for Latin American Studies, The University of Arizona, Arizona.
  65. Jacqueline Loss, PhD. Associate Professor. University of Connecticut, Connecticut.
  66. Sheryl L. Lutjens, PhD. Professor of Women's Studies. California State University San Marcos, California.
PD: Los suscriptores de esta carta no comparten necesariamente las mismas opiniones sobre el sistema político de Cuba, el embargo norteamericano, u otros temas vinculados a la relación Cuba-Estados Unidos. En cambio, todos sí coincidimos en que el terrorismo debe ser denunciado, más allá de las ideologías que lo motivan.

Documentos citados:

- Exclusion of Proceeding for Orlando Bosch Avila. U.S. Department of Justice. Office of the Associate Attorney General Joe D. Whitley, 1989. FILE: A28 851 622. A11 861 810.
http://cuban-exile.com/doc_051-075/doc0054.html

- Appendix to Hearings Before the Select Committee on Assassinations of the U.S. House of Representatives, Ninety-fifth Congress. Second Session, Volume X: Anti-Castro activities and organizations. March 1979: (89-93)
http://cuban-exile.com/doc_051-075/doc0059.html

- Intelligence Information Cable. FBI. October 14th, 1976. National Security Archives. Cuba Project.
http://www.gwu.edu/~nsarchiv/

Fotografías y videos del evento:
http://www.cubamemorial.net/Eventos/101012-50aniversarioInicioLuchaGuerrillera.htm

Documentos desclasificados de la CIA y del FBI sobre Cuba:
National Security Archive. Cuba Project
http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB157/index.htm

Publicado originalmente en: http://www.cubaencuentro.com/documentos/carta-abierta-a-donna-e-shalala-presidenta-de-la-universidad-de-miami-248008

Reprducido por iniciativa de estas publicaciones:
Progreso Semanal: http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=2780:terrorista-honrado-en-la-universidad-de-miami-academicos-indignados&catid=3:en-los-estados-unidos&Itemid=4

Unión: http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=2780:terrorista-honrado-en-la-universidad-de-miami-academicos-indignados&catid=3:en-los-estados-unidos&Itemid=4

Sunday, October 17, 2010

Sugerencias para una dermatología nacional

Nueva York 17/10/2010

A la memoria de Ariel Ribeaux, Belkis Ayón y
Pedro Álvarez, que ya no están

Collage con piezas de "Queloides"
En junio de este año, durante mi estancia en La Habana, asistí a la proyección en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba del documental de Gloria Rolando Raíces de mi corazón. Al terminar, de recorrido por los jardines del lugar, una amiga que allí trabaja me presentó a un colega suyo, hombre blanco entrado en canas que me preguntó: “¿Qué es lo que había allí? ¿Los negros esos con sus reuniones de nuevo?”. Atónita y paralizada por la vehemencia de tal pregunta/comentario —que mi amiga trató de “matizar”— era testigo de cómo las cosas iban de mal en peor. El hombre lanzó un ¿análisis? donde trataba de demostrar la inferioridad de los negros cubanos, echando mano a los argumentos del racismo secular blanco cubano: el bajo índice de doctores, universitarios y profesionales de esa raza, a pesar de la “oportunidad” que les ha dado la revolución, y en contraste con su éxito manifiesto en otras áreas como el deporte y la música. Se extendió en otros disparates que prefiero no recordar.

El vocablo “queloide”, del discurso médico, alude a las marcas o verdugones que quedan en la piel después de una herida mal cicatrizada, y que parte del imaginario popular cubano —probablemente el mencionado señor pertenece a este grupo— asocia sólo a las personas negras. Pero “Queloides” ha sido acuñado por el artista plástico Alexis Esquivel en el contexto de otras cicatrices (simbólicas, extracorpóreas), que marcan nuestro devenir nacional. Lo usó en 1997, para dar título a una primera exposición en la Casa de África (Queloides Parte I), con curaduría suya y de Omar Pascual Castillo. Desde entonces el término ha obrado como hilo conductor entre aquélla y dos exhibiciones más con similar título: la que tuvo lugar en 1999 en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, con Ariel Ribeaux Diago como curador (Queloides), y la que se inauguró en La Habana el 16 de abril del 2010 en el Centro Wilfredo Lam (Queloides: Raza y racismo en el arte cubano contemporáneo), con curaduría (censurada) de Alejandro De la Fuente y de Elio Rodríguez.

Este viernes 14 de octubre, que se inauguró en The Mattress Factory, Pittsburgh, la más reciente itinerancia de esta última Queloides (Queloides: Raza y racismo en el arte cubano contemporáneo), pienso en aquel hombre blanco en los jardines de la UNEAC. ¿Llegará a saber los verdugones que sus palabras van dejando en nuestra historia?

Cicatrices recientes

A partir de los años 90, artistas plásticos y creadores y teóricos en la Isla comenzaron a cuestionar el silencio, la apatía, pero también la desidia en torno a una verdadera reflexión sobre raza y racismo más allá de lo folklórico, la antropología comparada y el estereotipo. Se levantaron así las primeras ronchas, esos ya mencionados “Queloides” de 1997 y 1999, entre los que se intercala en 1997 la particular exhibición “Ni músicos ni deportistas”, con curaduría de Ariel Ribeaux Diago, en el Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño de La Habana. Dichos eventos respondían a iniciativas personales, y pasaron prácticamente desapercibidos por la prensa cubana. No obstante, se retomaba el debate racial en la esfera pública cubana a tenor de gestos como éstos.

Desde entonces, parece estar sedimentando un proceso de reflexión colectiva sobre lo racial en dos direcciones paralelas: por una parte, a través de eventos espontáneos traídos a la luz por sus propios actantes, de forma extrainstitucional; por otra, con gestos que, ya desde un legítimo deseo de contribuir al avance crítico del debate, ya desde el explícito interés de controlar y (co)optar grupos potencialmente autónomos, lo circunscriben al marco de lo institucional.

Ciudadano del futuro, de Alexis Esquivel
Ciudadano del futuro. Alexis Esquivel.
Entre las incidencias extraoficiales se incluirían los Queloides, cierta zona del movimiento Rap de la Isla y Color Cubano (asociación de intelectuales negros fundada por Gisela Arandia en marzo del 2005). Entre las institucionalizadas, podría nombrase la Comisión en Contra del Racismo y la Discriminación (2009), bajo la dirección de Heriberto Feraudy Espino, formada justamente como emplazamiento institucional de Color Cubano.

La complejidad de este fenómeno, sin embargo, radica en que estas líneas paralelas dibujadas por ambos procesos no son del todo independientes. No lo son, puesto que en Cuba nada existe totalmente al margen de lo oficial, y porque, por otra parte, el poder no puede ser localizado en una sola institución, sino que responde a una compleja interrelación de vectores que se atraviesan e (inter)influencian, tal como lo explica Michel Foucault.

La muestra “Queloides: Raza y racismo en el arte cubano contemporáneo”, inaugurada en el Centro Lam este año, se explica justamente dentro de este caótico paralelismo: Alejandro De la Fuente, profesor cubano del exilio, historiador e investigador de la Universidad de Pittsburgh y autor de Una nación para todos. Raza, desigualdad y política en Cuba, 1900-2000, concibió la idea de un tercer momento que agrupara a doce artistas de esta nueva versión de Queloides, de los cuales cinco habían participado en todas las anteriores. Después de trabajar incansablemente junto a Elio Rodríguez en la curaduría, los esfuerzos de De la Fuente chocaron contra el muro del oficialismo cubano.

Se arguyó, en la Isla, que De la Fuente estaba siendo financiado por la contrarrevolución y que no se le permitiría entrar en Cuba. Esto explica el hecho de que no se había brindado fecha de inauguración, puesto que De la Fuente no podía asistir. Comenta el investigador que quisieron utilizarlo para censurar la exhibición: “Al parecer, hay preocupaciones con mi participación en el proyecto y se han hecho acusaciones que ponen en tela de juicio mis intenciones y mi integridad” —escribió en carta a los artistas de Queloides—. “No puedo responder aquí a esas imputaciones, anónimas y manufacturadas en la penumbra. Pero de lo que se trata, más allá de las falsas acusaciones (que no conozco bien), es que mi participación se ha convertido en un problema. No sé por qué, pero así es. Tampoco sé por qué no hablaron claro: nosotros hemos procedido con total transparencia y consultado todo y a todos desde el inicio. Siempre concebimos esta exposición como una fiesta de la cultura cubana. Algunos, sin embargo, se han empeñado en ver fantasmas”.

En estas circunstancias, no le quedó otro remedio que renunciar a su visibilidad como curador del proyecto, y resignarse a la imposibilidad de estar presente en la inauguración. El hecho de que haya optado por la no cancelación de la misma, a pesar de haber sido él su curador (acompañado por Elio Rodríguez), y de haber trabajado infatigablemente por la consecución del proyecto, da fe de la honestidad, compromiso y buena fe, de quien actuó movido por una verdadera entrega, con un verdadero amor a la creación y espíritu sanador, lejos de protagonismos, egos y espurias intenciones:

“El propósito de esta exposición nunca fue cosechar laureles para mí (…) —explica en la mencionada carta— [sino] continuar una conversación sobre raza, nación e identidad que ha tenido lugar en la Isla durante las últimas dos décadas, una conversación en la que ustedes han hecho aportes fundamentales. Lo que estoy diciendo, aunque lo haga con dolor, es que la exposición es más importante que mi participación individual. En lugar de regodearnos en obstáculos y en trincheras gastadas, sigamos trabajando. Por mi parte, me comprometo a no hacer nada que sabotee la exposición, una exposición por la que he trabajado muy duro durante los últimos dos años (…). Aquellos que me conocen saben que, si me pueden acusar de algo, es de tejer puentes y de abrir espacios de colaboración para la promoción de la cultura cubana, sin odios ni exclusiones. Nada va a cambiar eso. Pobres de los que hacen un proyecto de vida basado en la calumnia y el enredo. Desde ya les informo que no cuenten conmigo para levantar muros”.

En reciente entrevista personal, De la Fuente se refiere, en el contexto de Queloides, a esa bipolaridad o paralelismo caótico a la que aludo como característica de la esfera pública cubana: “Creo que después de haber estado yendo a Cuba tantos años y colaborando con tantas instituciones cubanas (curiosamente buscando crear un espacio de colaboración a través de un proyecto como éste, que vinculaba a la Universidad, el Ministerio de Cultura, The Mattress Factory, la UNEAC), esta censura tiene mucho que ver con el tema del proyecto, por el hecho de que hay mucha gente en la burocracia a quienes les aterroriza cualquier discusión seria sobre el tema, a no ser que sea la que pueden controlar ellos. Ellos han comenzado a crear comisiones intentando controlar el debate. Institucionalizar el debate, por una parte es bueno, pues se la da visibilidad. Pero por otra parte, desgraciadamente, hace que proyectos que no entran por el espacio institucional, se conviertan en proyectos “enemigos”.
Alejandro de la Fuente
“Esta exposición tomó lugar en el Centro Lam, que es el espacio más importante, es el centro de la Bienal”, continúa diciendo el investigador. Entonces resulta que autorizan una exposición en el centro de exposición más importante de Cuba, por una parte, y a la vez hacen todo lo posible porque no se entere nadie… Por otra parte, el Centro Lam, se autocensura, y hace todo lo posible porque nadie entre al Centro Lam. El día de la apertura, no se podía entrar a la exposición por la entrada principal…. Había que entrar por una entrada lateral que era como por la cocina. Esto era una exposición que estaban patrocinando ellos mismos…”.

La inauguración en La Habana, no obstante, parece haber generado gran expectativa puesto que asistieron alrededor de 300 personas, lo cual De la Fuente atribuye a la cobertura que se le dio a Queloides en blogs y canales virtuales, tanto dentro como fuera de la Isla.

Sumado a la falta de apoyo oficial recibido, algunos intelectuales criticaron —a nivel de pasillo— “fallas” de la curaduría, como la no inclusión de un catálogo con texto de Alejandro —lo cual fue una decisión colectiva de los participantes, en respuesta al anonimato forzado impuesto a uno de sus curadores. Alexis Esquivel comenta sobre esto: “A mí me pareció un gesto muy bonito de Alejandro, de mucha coherencia, el decir que no se podía hablar de este tema, que es parte de Cuba, haciéndolo fuera de Cuba primero. Me pareció una actitud muy seria. Entonces, esos que criticaron la ausencia de un catálogo o plegable, sabiendo que las causas de ello eran otras, y no una supuesta falta de profesionalismo, me parecen unos oportunistas”.

Lamentable fue no sólo la ausencia del plegable, sino las muchas otras gestiones que se frustraron con el veto a la participación de De la Fuente. “Faltaron muchas cosas subsidiarias del hecho de que se boicoteara el viaje de Alejandro. Toda esa circunstancia conspiró tremendamente contra los resultados finales de la exposición”, comenta Esquivel. “Alejandro iba a ir un mes antes, para organizar talleres sobre la exposición, iba a haber un concierto, también un pequeño catálogo, independientemente de este otro más grande que va a incluir todas las obras de los tres proyectos, lo cual ha sido un gesto muy generoso de su parte. Había muchos planes que iban a hacer del evento uno de los más importantes de la cultura cubana de ese momento. Yo sentí que a la exposición no se le dio toda la divulgación que requería. Y eso yo lo veo como un resultado de una intención de no negarse a que sucediera, pero de tampoco darle el protagonismo que merece”.

Queloides como continuidad

Gozando de la libertad, de Armando Marino
Gozando de la libertad. Armando Marino.
 Como resultado de la torpeza oficialista de la Isla, es Pittsburgh y  no La Habana la ciudad que testimonió el viernes esta fiesta de la cultura cubana tal y como debe ser: por todo lo alto; con bombo y fanfarria; créditos y catálogo. Participaron nuevamente los cinco artistas presentes en cada una de las series de Queloides y en “Ni músicos ni deportistas”: Elio Rodríguez, Alexis Esquivel, René Peña, Douglas Pérez y Manuel Arenas. El elenco se completó con obras del resto de los participantes en la controversial exhibición del Centro Lam: Pedro Álvarez, Belkis Ayón, María Magadela Campos-Pons, Juan Roberto Diago, Armando Mariño, Marta María Pérez, y el binomio José A. Toirac/Meira Marrero. Se trató en realidad de la recuperación de la última versión de Queloides del Lam, pero sin vetos ni censura y con cierta variación: casi todos los artistas estaban presentes (Rodríguez, Douglas, Meira/Toirac, Arenas, Mariño, Pérez Bravo y René Peña) y varios de ellos hicieron residencias en el museo para producir instalaciones nuevas (Rodríguez, Esquivel, Arenas, Mariño, Meira/Toirac).

En esta Queloides del The Mattress Factory Art Museum se retoman temas que protagonizaron los Queloides de 1997 y 1999 que fueron, de acuerdo con Ribeaux: la autorrepresentación, el poder sexual, la historia, la espacialidad y el agotamiento de los modelos occidentales (Ribeaux Diago; “Ni músicos ni deportistas”[1]). René Peña expone su propio cuerpo de forma fragmentaria o velada, a través de una serie de fotografías que exhiben torsos, extremidades y rostros, combinando blancos con negros y algún que otro color aislado. Lo incompleto de la imagen es reto al placer voyeurístico de quien mira buscando más. Es el ojo “expectante” quien aporta los fragmentos de lo que falta. El cuerpo negro no satisface las normas de un exotismo para turistas, sino que las problematiza, desde su fragmentariedad.

Y similar lógica de fragmentos seguirá el trabajo de Douglas Pérez, aunque lejos de todo goce o, si se quiere ser más precisos, desde sus mismas antípodas. La recomposición visual que su obra impone, satura al ojo en lo escatológico obligándolo a seguir una secuencia ensartada por un ciempiés que termina, paradójicamente, devorado por los restos de otro animal. La gradación de colores en cada fragmento del ciempiés (que está a su vez conformado por hombrecillos blancos y negros), alude a un sistema de jerarquización en que los hombres negros quedan relegados la cola del quilópodo. Quilópodo que es por cierto él mismo, reminiscencia visual de un queloide.

Lo sexual se evidencia en piezas como “Gozando de la libertad” de Armando Mariño. Bocabajo en una cama, estilo porn star, yace una mujer rubia mirando al espectador con complicidad, a la espera de ser penetrada por un cerdo que intenta montarse sobre ella. Arriba, en la pared, dos retratos: uno de un esclavo, con un grillete al cuello y un bozal en la boca; otro de una mujer blanca. Los retratos, enlazados por un candado, son coronados por la frase: “Dios los crea y el diablo los junta”. El cerdo se humaniza al ocupar el nivel humano en el coito con una mujer; el esclavo es animalizado por su ama, al verse obligado a usar un bozal. Este trueque de significados termina por recrear e ironizar el mito del negro como intercambiable “animal” de placer sexual; nueva economía libidinal de significantes que hace (per)mutables las nociones de hombre, bestia y simulación. Gesto incluso intertextualizante, con referencias a cierto bestialismo suave presente trabajos de Jeff Koons, como “Girl with Dolphin and Monkey”, donde los animales son juguetes inflables.

Alexis Esquivel explora las dinámicas de racialización desde un cuestionamiento a la historia, a través del desmontaje de narrativas simplificadoras. Así, una pieza como “Ciudadano del futuro” (no presente en la exhibición del Lam), establece inusitadas contigüidades entre los rostros de Oscar Elías Biscet, Manuel Cuesta Morúa y Esteban Lazo, dentro del extrañamiento de un espacio difuso, no reconocible ni asociable necesariamente a Cuba. El espectador debe fijar la vista con detenimiento si quiere descifrar contornos familiares en las transparencias que informan la pieza. ¿Será ésta una forma de “obligarnos” a ensayar una más detenida lectura de la Historia? En todo caso, se distinguen acá apenas un rótulo incompleto en inglés, y otro que reza “Gobierno de España”, como si con esta descontextualización se nos sugirieran nuevas pistas para el desmontaje de narrativas anquilosadas en lo geopolítico. Y como mayor acierto, la ausencia de todo posible eco panfletario.

La instalación “Ciudad en ascenso”, de Roberto Diago, explora el tema del espacio como instancia de precariedad. Lejos de ser, como podríamos imaginarnos por su título, una ciudad vertical de rascacielos, ésta es una favela, o más bien, cajas de madera (quizás a lo Villa Miseria), amontonadas en una esquina. Invaden el espacio en extraña ascensión vertical desordenada. Lo que no queda claro es si lo que asciende es la vivencia, la vivienda, la vida, o la degradación y la precariedad de los componentes formalmente rústicos de la villa/casas. Se lee acá una alusión al hacinamiento en que vive un gran porcentaje de cubanos, dentro del cual los negros ocupan un lugar considerable. Pero la “ciudad en ascenso” pudiera ser también esa ciudad ontológica en la que ningún gesto reconstructivo sea socavado por decadentes directivas eugenésicas y/o favorecedoras de un bienestar jerárquico y sectario.

Curioso tratamiento recibe también lo espacial en la serie “Romantic Dollarscape” de Pedro Álvarez, donde vibrantes figurillas decimonónicas usurpan espacios ajenos y monocromáticos. Por ejemplo, En “Five” (de Romantic Dollarscape), coexisten dos militares blancos y tres negros cubanos del siglo XIX (a juzgar por su atuendo), en la sala de un apartamento del siglo XX. Los figurines parecen extrapolados de algún grabado de Landaluze, y desproporcionadamente pequeños, no sólo dan fe de esta lúdicra apropiación de lo espacial, sino también del gesto paródico que los manipula, insertándolos en un contexto que si bien no simula los intrigantes collages de Richard Hamilton, atiende a la lógica de la yuxtaposición y el pastiche, elevándolos al discurso de la high-culture, el debate historicista y hasta la sutil crítica transpolítica.

Novedad

Otras intersecciones pueden percibirse en esta última Queloides (Lam/ Mattress): las de raza y género, al incorporarse las creadoras María Magdalena Campos-Pons, Belkis Ayón, Marta María Pérez Bravo y Meira Marrero (esta última trabajando en binomio con Toirac). Campos-Pons ya había presentado en el Lam el video “Not Just Another Day”, donde una mujer negra con rostro y torso pintados de blanco, expulsa lentamente una interminable cinta blanca en que se leen las palabras “incident” y “identity”, poniendo de relieve acaso la complejidad de la doble instancia de discriminación que conforman raza y género. La expulsión lenta de la cinta parece una suerte de vómito controlado, a través del cual se (des)programan los procesos identitarios —incidentarios— demarcados por una hegemonía blanqueadora y masculinizante. Este Queloides de The Mattress Factory se enriquece con “Guardarraya”, su nueva instalación.
Mitochondrial Democracy, de Alexis Esquivel
Mitochondrial Democracy. Alexis Esquivel.

Los trabajos de Belkis Ayón y de Marta María Pérez Bravo parecerían, a primera vista, desentonar con el tono especulativo y deconstruccionista que caracteriza al resto del conjunto, dado su aparentemente inocuo acercamiento a lo mítico religioso. Una mirada atenta basta para detectar las zonas de riesgo y transgresión que caracteriza sus trabajos respectivos. Ayón narrativiza en sus colografías peligrosas interseccionalidades entre lo viril-misogínico del universo Abakuá, lo racial y lo femenino.
Pérez Bravo, por su parte, explora en sus fotografías similares conexiones entre cristianismo, santería y género. El ser una artista blanca no la excluye de este proceso dialógico nacional el cual, como bien expresa De la Fuente, debe implicar no sólo a los afrocubanos sino a todos los cubanos. “Está en sus manos” presenta una cabeza ensangrentada de Elegguá (Santo del panteón de los Orishas Mayores, de la regla de Osha, Yoruba) encima de una mesa, mientras por debajo se asoman los senos y un torso femenino cargando la mesa. Lo religioso afrocubano se incorpora no desde un coqueteo estereotipante, sino desde las problemáticas fronteras entre lo genérico y lo racial.

Es desde otro tipo de reactualización que trabajan también José A. Toirac y Meira Marrero; explorando conexiones entre afrocubanidad y catolicismo, no desde lo etnográfico-tradicional, sino desde lo sociopolítico. Es por ello que en la instalación que exhibe una serie de estatuillas de La Caridad del Cobre (Oshún, del mismo panteón de los Orishas Mayores), puede leerse la siguiente frase de Martí: “O la República tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, o la República no vale una lágrima de nuestras mujeres ni una sola gota de sangre de nuestros bravos”.

Igualmente, un símbolo mítico del imaginario afrocubano —la Ceiba—, es revisitado desde renovadores perspectivas en la obra de Elio Rodríguez “Ceiba negra”. La instalación, compuesta por un inflable y una escultura blanda de terciopelo, vinil y cerámica, recontextualiza al árbol sagrado dentro de marcos mucho más plurales, donde el estatus “inflable” y moldeable del árbol, alude casi humorísticamente al juego y a lo infantil. El propio Rodríguez aclara que usando el humor y los clichés formados sobre la cultura popular caribeña, “construye imágenes que a la vez que encarnen esa realidad, la cuestionen”.

Novedoso resulta también la aproximación al tema de las dinámicas raciales desde su transterritorialidad, y ya no sólo desde la geografía cubana. Explica Esquivel que si en el 97 se necesitaba alzar la voz acerca de un fenómeno no reconocido a nivel nacional, ahora, hay al menos un reconocimiento oficial del mismo. Esto, junto a la experiencia de muchos de los artistas de Queloides de residir fuera de Cuba, temporal o permanentemente, los invita a tener una mirada más global acerca de estos procesos.

Desde tal perspectiva puede entenderse la “obsesión” de Manuel Arenas, radicado en Francia y España, con las gradaciones de las pigmentaciones, tema que resuena con los métodos de “conteo” o medición racial de Estados Unidos. Su instalación “Juicio cromático”, (en el Lam) con potes de tempera negra etiquetados con un valor cromático, hace recordar las narrativas eugenésicas de one-drop rule implementada en algunos estados de ese país, que consideraban a cualquiera con un antepasado conocido afroamericano como negro, en función de explícitos propósitos segregacionistas. Arenas, al igual que Campos-Pons, aporta una nueva obra al Queloides de The Mattress Factory.

Mitochondrial Democracy”, de Alexis Esquivel, apunta también a esta zona de complejización de lo racial en un marco transnacional. El cuadro recrea la secuencia de presidentes de Estados Unidos, la cual se completa con la de Barack Obama, único presidente negro en la historia de este país. Hacia la derecha, una mujer negra está enfrascada en labores manuales, mientras un afroamericano carga una cesta en su cabeza. La imagen es tomada de la etiqueta del Cola Cao, producto español mercadeado a través de representaciones masculinistas y racistas. Hacia la izquierda, el remanente mitocondrial es referencia acaso a los discursos médicos presentes en los procesos de racialización, resonando con teorías como la de la Venus mitocondrial. Una vez más Esquivel cuestiona los constructos históricos tradicionales y desfundamenta el enraizado mito, insostenible ya por basamento científico e investigación genealógica mitocondrial, que permite rastrear los ancestros desde una pretensión de reconstrucción genealógica y que propone audazmente una presunta y tan deliberada como sana “democracia mitocondrial”. Es al parecer, bajo esta luz, que el artista propone diseccionar las falacias en torno a género, raza, condición, origen y clase.

Similar indagación puede percibirse en el irónico “Simile, You Won”, del mismo autor. En el plano derecho, arriba, aparece un Obama con una sonrisa fija y sin ojos. Delante, boxean un hombre negro y uno blanco. Puede leerse entrelíneas el chiste racista del cubano negro ganándole la pelea al blanco en un cuarto oscuro, ya que el blanco no puede ver al negro. Al final, cuando aquél le dice a éste: “Ok; ahora sonríe que ganaste”, el blanco le asesta un golpe final al negro. La sonrisa telegénica de Obama parece alertarnos sobre los peligros de un excesivo, falso o naïve entusiasmo.

“Héroe postcolonial” se inscribe en esta desterritorialización de lo racial, incorporando elementos del mundo “trans-cubano”, tales como íconos de la cultura postindustrial. Coexisten en un mismo espacio Evo Morales junto a Zoe Saldaña, la actriz dominicana que representa a una especie de Malinche o Pocahontas en Avatar. Es una forma, de señalar la complejidad de lo racial, transtemporal y transterritorialmente, dando visibilidad a otras facetas y momentos de la racialización.

Visibilizando los queloides

Si los oficialistas siguen tirando la puerta a académicos cubanos residiendo en Estados Unidos que buscamos crear un puente de reconciliación y sano intercambio, ¿a quiénes de acá se la van a abrir? ¿Por qué seguir pensando que sólo el “otro”, el exiliado, el incorrecto, el disidente, el desobediente, la mujer, el negro, el homosexual, son quienes único portan queloides en su piel? ¿Por qué continuar rehenes de una sociedad solar, blanca y testosterónica? ¿Por qué seguir ignorando el gran Queloide de nuestra presente historia nacional, cuya metástasis reversible tan urgente tratamiento reclama? Termino de escribir y una canción de Adrián Morales parece resonar con mis cuestionamientos: “Y entre negros fui blanco, entre blancos fui negro, entre Ángeles hombre, entre hombres no-mujer, entre mujeres un diablo, entre diablos, ser humano, entre humanos un tonto, entre tontos, yo... Decía San Jorge: Yo que tantos hombres he sido, no he sido nunca ninguno”.