Wednesday, July 31, 2013

From "On Two Shores"

This is hilarious. So much that I had to open a space for it on InCubismos. Bien por Barreras!

Jodedera cubana sobre el team de Mauricio Claver Cagones; perdón, Carones.

 From Blog "On Two Shores", by Alejandro Barreras.

“Cagón”, in the Cuban countryside, is an affectionate term for not-yet-potty-trained toddlers. So it’s in the spirit of Cuban jodedera that we hereby baptize this new group as the “Claver Cagones”.

Tuesday, April 9, 2013

Women’s Work. Gender Equality in Cuba and the Role of Women Building Cuba’s future. CDA. Reseña.


Emilia Fernández. Foto: Jean Karotin. 


Reseña del reporte Women’s Work. Gender Equality in Cuba and the Role of Women Building Cuba’s future [El trabajo de la mujer. Igualdad de género en Cuba y el papel de la mujer en la construcción del futuro de Cuba] (2013).  Center for Democracy in the Americas.

María Isabel Alfonso

“Women in the Americas have much to offer to help their Cuban contemporaries meet development and social  welfare needs. The U.S. already supports efforts by women in other Latin American countries that could be part of an exchange with Cuban women […]” (Women 10).

“Las mujeres en las Américas tienen mucho que ofrecer para ayudar a sus homólogas en Cuba a alcanzar un mayor estado de bienestar social. Los Estados Unidos apoyan los esfuerzos de las mujeres de otros países latinoamericanos; a esto podría incorporarse un  proyecto de intercambio con la mujer cubana […]” (Women… 10).



Women’s Work. Gender Equality in Cuba and the Role of Women Building Cuba’s future [El trabajo de la mujer. Igualdad de género en Cuba y el papel de la mujer en la construcción del futuro de Cuba] (2013) es el tercer texto de Research Series: 21 Century Cuba, [Serie investigativa: Siglo XXI Cuba] publicado por el Center for Democracy in the Americas. El estudio analiza y evalúa los índices de desarrollo en Cuba, así como el papel del gobierno cubano en el perfeccionamiento y modernización del sistema en vigor.

El interés fundamental del reporte es proporcionar un entendimiento del espacio que ocupa la mujer en la Cuba contemporánea, tomando en cuenta las limitaciones, retos, ventajas y desventajas que representa ser mujer en la Cuba de hoy.

El estudio se basa en la hipótesis de que una plena integración de la mujer a las tareas sociales conlleva a un impacto positivo en el desarrollo general de un país. En este sentido, se aportan datos de otras regiones que corroboran tal premisa.

Se incluyen tanto estadísticas que apoyan las hipótesis planteadas, como bloques anecdóticos conformados por una sección de entrevistas que aportan una visión de primera mano a los conceptos presentados por los autores.

Uno de los mayores logros de este trabajo, a mi entender, es presentar una imagen objetiva, factual y directa de la situación general de la mujer cubana en el momento presente en la isla. A diferencia de otros estudios que edulcoran o idealizan el lugar de la mujer en la Cuba hoy, los investigadores de Women’s Work profundizaron rigurosamente sobre el tema, evaluando las áreas de logros pero a su vez advirtiendo sobre los riesgos y desafíos pendientes.

Las tres partes fundamentales del estudio son: The Inheritance [La herencia], un recorrido por la situación de la mujer antes del triunfo de la Revolución; Cuba’s commitment to Gender Equality [Compromiso de Cuba con la igualdad de género], una evaluación de la situación de la mujer en la pos-revolución; The Risk of Falling Back [Los riesgos de una vuelta atrás], un análisis exhaustivo de las precariedades y logros de la mujer en la situación de crisis que atraviesa Cuba en el presente; y The Role of Women in Building Cuba’s future [El papel de la mujer en la construcción del futuro de Cuba], una proyección a lo que puede ser el papel de la mujer cubana y su impacto en el desarrollo del país, desde una perspectiva de integración a los programas con que Estados Unidos y otros países contribuyen al desarrollo de la región.

La sección The Inheritance [La herencia] ofrece estadísticas de la situación de la mujer en la Cuba pre-revolucionaria. Dentro de las precarias condiciones existentes para la mayoría de los cubanos, la mujer y otros grupos como los campesinos y los afrocubanos eran los más afectados. El reporte reconoce que la economía de Cuba era de las más ricas de Latinoamérica, de acuerdo con las medidas de distribución del Producto Interno Bruto per capita; se aclara, no obstante, que tal distribución no corresponde a una medida de igualdad, y que sólo una reducida élite cosmopolita se beneficiaba de estas condiciones.

Cuba’s commitment to Gender Equality [Compromiso de Cuba con la igualdad de género] analiza los pasos tomados por el gobierno revolucionario hacia el empoderamiento de la mujer, prestando especial atención a la institucionalización de una infraestructura de apoyo en este respecto. Entidades como la FMC (Federación de Mujeres Cubanas) y el CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual) son ejemplo de ello. Los analistas reportan acerca del salto cualitativo que representó la emergencia de estas instituciones en la vida de la mujer cubana. Sin embargo, no reparan exponer críticas como  las que indican que el trabajo de la FMC está marcado por una agenda altamente ideológica, con un comando de verticalidad de arriba hacia abajo (23).

The Risk of Falling Back [Los riesgos de una vuelta atrás] continúa esta perspectiva crítica al exponer las recaídas de la agenda revolucionaria de la Cuba post-soviética, y en especial, el efecto que ello ha tenido y puede seguir teniendo en el área representada por las mujeres y la sociedad en general. Por ejemplo, se reitera una preocupación por el despido de casi medio millón de trabajadores del sector estatal, y el impulso del área del cuentpropismo. La mujer cubana, explican, se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad al ser, por tradición, sujeto prioritario de discriminación (48). A pesar de las campañas por la igualdad de géneros, tal como ocurre en el caso de la raza, existen todavía muchos atavíos en la memoria colectiva del cubano. Muchas mujeres, de acuerdo al estudio, expresan que los hombres tienen realísticamente más oportunidades de ser empleados por sectores privados (49).

La última sección, The Role of Women in Building Cuba’s future [El papel de la mujer en la construcción del futuro de Cuba], retoma la idea de la importancia de empoderar a las mujeres como forma de asegurar un mejor funcionamiento de la sociedad. A su vez, se hace un llamado a los Estados Unidos a redirigir sus fondos —hasta ahora usados para patrocinar a sectores de la oposición—, al sector de las mujeres insertas en  el desarrollo de la sociedad cubana. Center for Democracy in the Americas propone, en su lugar, reforzar los contactos pueblo a pueblo como forma de fomentar la colaboración con las mujeres cubanas que, por ejemplo, buscan perfeccionarse como empresarias por cuenta propia (65).

Muchos de los sectores dirigidos a empoderar a la mujer cubana en la actualidad, son parte de otros proyectos más abarcadores, tales como el Centro Martin Luther King y el Centro Félix Varela, en La Habana, los cuales proveen un espacio de oxigenación para la mujer cubana, al incorporar proyectos e investigaciones con marcadas preocupaciones por los temas de género.

Metodológicamente, uno de los mayores aciertos del reporte es el recurrir a fuentes que son realmente representativas del sector estudiado. Las mujeres entrevistadas no ocupan ninguna un lugar prominente o privilegiado dentro de la sociedad cubana. Todo lo contrario, se trata de mujeres cualificadas que han quedado de cierta forma al margen de los espacios de profesionalización. Emilia y Mimi son la mujer cubana típica: han logrado maestrías o/ y doctorados pero no cuentan necesariamente con todas las condiciones para poner en práctica en el campo laboral, con el rigor merecido, todos los conocimientos adquiridos.

La utilización de elementos gráficos (fotos, gráficas, caricaturas, tipografías y colores diferentes a la hora de insertar los testimonios) hacen la lectura mucho más amena. La brevedad y concisión son elementos claves en este sentido.

Tanto el lector neófito como el conocedor quedarán atrapados por la sencillez y claridad con que el estudio explica las complejidades de la realidad cubana. Un sello de legitimidad es el balance con que el estudio sortea tanto la crítica como la evaluación positiva de los temas tratados. Se exponen los mecanismos obsoletos que más que impulsar, obstaculizan el desarrollo y empoderamiento de la mujer cubana; se reconocen, a la vez, los logros de esta nación con respecto a muchas otras donde la mujer sigue siendo una ciudadana de segunda categoría.  

La publicación de este reporte por el Center for Democracy in the Americas es crucial, puesto que, además de aportar una descripción detallada y veraz de la situación actual de la mujeres en la isla,  es punto de referencia obligada para la implementación de programas coordinados entre los dos países que pueden, de forma práctica, contribuir a un mejor futuro para las mujeres cubanas. El reporte es en este sentido una invitación abierta a una participación más activa de Estados Unidos en este campo. Las estrategias propuestas, sin embargo, están ancladas en una ética de respeto a la soberanía de la nación cubana. Esto es, sin dudas, uno de sus mayores aciertos.

“The future of Cuba’s Gender Equality will be determined by the women and men of Cuba. But if  the U.S. were to pitch in, we wouldn’t be alone; many U.S. allies in Latin America and globally are already engaging. Against the backdrop of their involvement, our sitting on the sideliness  makes little sense” (10).

“El futuro de la igualdad de género en Cuba será determinado por las mujeres y los hombres de Cuba. Si los Estados Unidos fueran a ayudar en algo, no seríamos los únicos; muchos aliados en Latinoamérica y el mundo ya lo están haciendo. No tiene mucho sentido que permanezcamos de brazos cruzados mientras estos países se involucran” (10).

Women’s Work. Gender Equality in Cuba and the Role of Women Building Cuba’s future. Center for Democracy in the Americas, Washington, 2013.

Tuesday, March 12, 2013

Yoani, tres razones en contra del embargo y los 5 cubanos

Yoani Sánchez, bloguera cubana a quien le fuera negado su derecho a salir  de la isla alrededor de una veintena de veces, ha comenzado una gira mundial. El periplo, iniciado en Brasil, ocurre dentro del contexto de las recientes reformas migratorias impulsadas por Raúl Castro, las cuales flexibilizan los mecanismos de viaje para la mayoría de los cubanos.

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Desde que fundó su blog Generación Y en el 2007, a Sánchez le han sido otorgados más de 10 prominentes premios entre los que se encuentran el Ortega y Gasset de Periodismo, el de  las “100 Personas más influyentes del mundo”, de la revista Times, y el Premio María Moors Cabot, por la Universidad de Columbia. El blog se caracteriza por sus severas críticas al gobierno cubano. La propia bloguera ha admitido que varios de los premios recibidos, más que galardonar su obra, son expresión de la solidaridad de estas instituciones con la causa que ella defiende. 

A pesar de las expectativas, el recorrido por Brasil ha tenido sobresaltos.  Jóvenes de la izquierda brasileña, portando carteles que rezaban “mercenaria de la CIA”, y otras acusaciones, impidieron la proyección del filme a la que había sido invitada. En Miami elucubran que se trata de un operativo de “los Castro”. Puede que el gobierno cubano haya compartido información con los protestantes, pero definir la reacción del público brasileño como parte del tal operativo, es ignorar que  la izquierda latinoamericana y su solidaridad con el proyecto socialista cubano no es una ilusión; existe, y ha ganado elecciones de la mayor transparencia en varios países.  

Ante un incómodo público brasileño, enfrentado por el senador Eduardo Suplicy --un conocido político de la izquierda democrática que defendió el derecho de la bloguera a hablar--, Yoani expresó que está en contra de lo que pasa en  la Base Naval de Guantánamo y del embargo. En palabras que después matizó, Sánchez dijo  también que “preferiría la liberación” de  los 5 miembros del Ministerio del Interior cubanos presos en Estados Unidos por espionaje, puesto que las campañas por su liberación afectan las arcas del gobierno cubano.

Sánchez criticó la Base, impuesta por la fuerza a los independentistas cubanos arguyendo su filosofía civilista, que la lleva a oponerse a lo que allí ocurre. Sobre el embargo, argumentó con tres razones: que está en su contra por ser una reliquia de la Guerra Fría; por ser un proyecto “injerencista y fallido”, y por ser la razón aducida por el gobierno cubano “para justificar su fracaso”. En el encuentro con los diputados dijo que hay que quitarlo “ya”.

Es loable que Sánchez se haya manifestado públicamente en Bahía sobre estos temas. Sus palabras sobre el embargo deberían ser colgadas en una tela de  la Torre de la Libertad de Miami, donde planean darle un homenaje. Es un mensaje positivo que todos los que proclaman a Yoani como guía política debiesen escuchar, pues de los líderes no sólo se habla. También se les escucha. ¿Qué sentido tiene presentar a Yoani como adalid por excelencia del anticastrismo mientras se ignoran sus recomendaciones sobre la política estadounidense hacia Cuba? Es como si Ronald Reagan alabara el valor de  Lech Walesa pero hiciera todo lo contrario a lo que el líder polaco le recomendaba.

Su postura anti-embargo no debería sorprender pues es racional desde un punto de vista político. El embargo es tan popular en Cuba como el sillón de un dentista. Es rechazado también ya por una mayoría de la comunidad cubano-americana, que insiste en construir una relación más fluida y de intercambio con Cuba, ya sea por respeto al derecho a la autodeterminación y soberanía de Cuba, ya sea por el convencimiento de que, como expresa Yoani, “es un fósil de la guerra fría”.

Sería beneficioso que Sánchez elaborara más sobre este tema en el contexto de las mediaciones de la USAID en Cuba. Cada año, la United States Agency for International Development dedica $ 20 millones de dólares a la promoción de un cambio de régimen en la isla, según los parámetros impuestos por el Senador Jesse Helms, que nada tienen que ver con la promoción de los derechos humanos avalada por la ONU . La bloguera habló en Bahía de “injerencismo” como aspecto negativo del embargo. ¿Qué puede decir en New York o Miami del financiamiento por parte del gobierno norteamericano a operaciones semi-encubiertas que buscan el derrocamiento del gobierno cubano desde afuera, como fue el caso de la que irresponsablemente llevó al Sr. Alan Gross a prisión? ¿O sobre los $8.63 millones de la Office of Transition Initiatives (departamento de la USAID), dedicados a apoyar iniciativas independientes lideradas por jóvenes cubanos? Estamos de acuerdo con la idea de que es necesario fomentar la pluralidad y expansión del espacio público cubano. Pero, ¿bajo estas condiciones?

Es digno de halago que Sánchez no evadiera la pregunta del congresista Glauber Braga y se refiriera al caso de los 5 cubanos presos en territorio norteamericano. Aunque ha “rectificado” sus palabras, diciendo que fue irónica y que no los considera inocentes, es difícil no percibir su búsqueda de puntos comunes con las preocupaciones del congresista de izquierda. La bloguera dijo, en un giro difícilmente atribuible a la ironía, que prefería la liberación de los 5 pues es necesario poner otros temas en el “tapete” de la discusión nacional cubana.

Culpables o no, los cinco merecían un juicio imparcial y justo, desde los estándares de la democracia norteamericana. Ya el Grupo de las Naciones Unidas sobre detenciones arbitrarias ha denunciado que tales condiciones no estuvieron garantizadas. ¿No debería remediarse esa violación de sus derechos con otro juicio fuera de Miami, particularmente ahora que se dispone de evidencias sobre la cobertura del proceso por periodistas en las nóminas salariales del gobierno estadounidense? ¿No resulta obvio que debe tenerse en cuenta el record de atentados terroristas organizados desde territorio estadounidense contra Cuba, una de cuyas víctimas fue el turista italiano Fabio di Celmo, en 1997?

Yoani ha podido aguantar presión dentro de Cuba. Sin embargo: ¿está preparada para las presiones fuera de Cuba?

La extrema derecha de Miami la acusa ahora de agente del gobierno cubano, de vende patria, de enemiga del exilio. Demandan la cancelación de un homenaje que Miami Dade College le iba a ofrecer en la Torre de la Libertad, símbolo del exilio cubano en esa ciudad. ¿Reflexionará la bloguera acerca de las dificultades de la libertad de expresión en el contexto de los acosos de la extrema derecha del exilio cubano-americano?

Una diferencia entre Bahía y Miami, es que allá estaba el Senador Eduardo Suplicy, un hombre de izquierda, opuesto al embargo y a favor de la libertad de los 5, pero que salió a defender el derecho de Yoani a expresarse. Ozzie Guillén no contó con un Eduardo Suplicy. En Miami los terroristas- como ella llamó a los estudiantes brasileños- no se conforman con protestar. Allí ponen bombas en las charteadoras de viajes a Cuba para acallar a sus oponentes,  sin que haya políticos de derecha con la decencia de Suplicy para condenarlos. Ojalá que Yoani no se quede en la crítica al gobierno cubano, y explique lo que piensa de la imparcialidad del juicio a los 5, aun cuando no los considere inocentes. Ojalá que en el congreso de EE.UU y en el homenaje de la Torre de la libertad repita sus tres razones para acabar con el embargo, “ya”.