Thursday, December 15, 2011

Qué pasa, cubanos en USA?


 
A finales de la década de los 70, la televisión pública de Miami transmitió la serie humorística Qué pasa, USA?, protagonizada por los Peña, una familia de cubano-americanos radicados en la Pequeña Habana, quienes al llegar a Estados Unidos, se enfrentan a los desafíos del lenguaje y la nueva cultura. La prioridad de los Peña y de muchas otras familias llegadas a Miami durante esas décadas, no era poder visitar a sus familiares en la isla: Cuba era para ellos la isla perdida; el sueño de lo imposible; el país al cual se regresaría sólo después de la añorada desaparición del régimen comunista; un espejismo.

Treinta años más tarde, las preocupaciones de los cubanos que vivimos en USA, van más allá de las barreras del lenguaje o las dificultades de adaptarnos a vivir en otro país. Los que crecimos en Cuba y emigramos a los EE.UU. a partir de los 90s e incluso, los 80s, sí nos preguntamos: ¿Cuándo puedo visitar la isla? ¿Cuánto tiempo puedo permanecer? ¿Cuánto dinero puedo enviar a los míos?
Estas preguntas han sido ignoradas olímpicamente por el representante Mario Diaz-Balart, quien se las ha agenciado para incluir en la Ley de Presupuesto del 2012, una cláusula que revierte los viajes y remesas a Cuba a la situación del 2004. De acuerdo con dicha estipulación, las visitas familiares quedan restringidas a una cada tres años (en el caso de tener familia “cercana”, lo cual excluye a tíos, sobrinos, primos, etc.), y los envíos de dinero a $ 1,200 por año. Inexplicablemente, a Mario Díaz-Balart parece habérsele quedado encendido el canal de Que pasa, USA? ¿Sabe que no son ya los 70s?

Mas las andanzas de esta tele-novelesca familia (me refiero a los Díaz-Balart, no a los Peña) no nos toman por sorpresa. En el 1996, Lincoln Díaz-Balart
contribuy

ó

a
codificar el embargo en la LeyHelms-Burton. Secuestraba así la capacidad del presidente de decidir sobre política exterior, supeditando ésta, en todo lo relacionado con Cuba, a la agenda plattista de la derecha cubano-americana.

Otros políticos con vocación por el sitcome, como David Rivera, 
Albio Sires
, Bob Menendez
e
Ileana Ros-Lehtinen, han sido fieros defensores del embargo y las restricciones de viaje de los cubanos a la isla.

¿A quiénes representan estos congresistas y senadores? Me atrevería a afirmar que ni siquiera a muchos de los cubanos de la época de Qué pasa, USA?, quienes han llegado a admitir
el fracaso de la
política de aislamiento hacia Cuba. Con toda seguridad, no representan a una mayoría actual,  en la que muchos cubanos
llegados en las

últimas
décadas desde la isla, aman a su patria más allá de las políticas trasnochadas que los antecedieron. Lo mismo puede decirse de las nuevas generaciones de cubano-americanos nacidos en EE.UUque tienen una visión másabierta sobre políticasmás beneficiosas para el destino de nuestra nación

Nos ha tocado, sin embargo, vivir el infortunio de estos años “
bisagra
” entre dos eras: la de un antes del “No a los viajes” y “Sí al embargo”;  la de un ahora de “Sí a los viajes” y “No al embargo.” Años
bisagra
, pues aunque somos mayoría quienes apoyamos el levantamiento del embargo, y quienes apostamos por una relación menos
traumática
con nuestra nación de origen, carecemos aún de la capacidad política para hacer escuchar suficientemente altonuestra voz ya mayoritaria. Ya sea porque, en verdad, parte de nosotros no ha vivido suficiente tiempo en USA para ejercer derecho al voto; ya sea porque los que hemos vivido suficiente tiempo, no hemos entendido a cabalidad lo vital que es participar y votar para poder expulsar del Congreso  de este país a quienes se atribuyen el derecho de establecerquiénes son nuestros familiares en la isla,  y cuántas veces podemos verlos. 

El Presidente Barak Obama ha declarado este miércoles 14 de diciembre, que se mantendrá firme en sus gestiones de proteger las visitas familiares y las remesas a Cuba. Sin embargo, la Ley de Presupuesto, que contiene la cláusula restrictiva a los viajes, tiene muchas posibilidades de ser aprobada en el Senado (ya se ha aprobado en la Cámara).

Hoy, podemos dar muestras de que somos un grupo de cubanos en USA que sabemos lo que queremos; que somos capaces de articular nuestras demandas llamando al congreso y manifestando nuestro apoyo al Presidente.



Los números son: 202.456.1111 (para dejar mensaje) y 202.456.1414.  El mensaje puede ser corto y directo:

“President Obama, it is not acceptable for any spending bill to include a limit on Cuban-American family travel or remittances. Support Cuban-American families, as you promised in your 2008 campaign; don’t sign a “megabus” bill that that limits family rights to travel to Cuba freely.”

Que pasa USA?, a pesar de ser una telenovela representativa de muchas de las experiencias vividas por las primeras oleadas de cubanos en Miami, omitió momentos importantes, como la violencia de la derecha radical cubana hacia los que abogaron por el diálogo y el acercamiento de nuestras familias. Hoy, no podemos permitirnos quedarnos callados ante el ultraje. Llamemos a nuestro presidente. Rompamos el silencio que tanto daño nos ha hecho a nosotros mismos.

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